Últimamente siento que la AI me usa a mí. No al revés.
Hace poco hice una herramienta de PTO para mi empresa. Sin escribir código. Con Claude.
Yo le describía el problema. La AI proponía la solución. Yo decía "dale". La AI lo ejecutaba.
Y no solo eso. Sus ideas eran mejores que las mías. Por lejos.
En algún momento pasé de ser la que dirige a ser la que aprueba.
Y es raro. Porque el producto salió. Funciona. Mejor de lo que hubiera hecho sola.
Pero hay una vocecita que dice: "y tu qué aportaste realmente?"
No sé si es síndrome del impostor 2.0 o si es una señal de que algo está cambiando en cómo trabajamos.
Lo que sí sé:
→ Mi valor ya no es saber hacer. Es saber qué hacer.
→ La AI ejecuta. Yo decido qué vale la pena ejecutar.
→ El trabajo no desaparece. Se mueve. Del "cómo" al "qué" y al "para qué".
Si tu valor ya no está en lo que sabes hacer... en qué está?